viernes, 6 de marzo de 2009

A vueltas con la crisis...



Ayer dí una conferencia en la EASD de Valencia en la que pude hacer un repaso de algunas de mis ideas al filo de trabajos recientes, bastantes de los cuales están ya en este blog.
A la vuelta, ya en el tren, analizando mentalmente lo que había mostrado y todavía envuelto en esa especie de neblina que queda después de la intensa descarga de adrenalina que siempre significa hablar en público, me di cuenta de que suelo recurrir a los fenómenos atmosféricos para designar la crisis. Probablemente a la Biblia, a sus plagas y especialmente a su Diluvio Universal se deba - o al menos hasta ahí soy yo capaz de rastrearlo - el poderoso carácter simbólico de los fenómenos atmosféricos y naturales para representar la idea de crisis. 
Y caída del cielo, en riadas desbordadas o en mar abierto, probablemente sea el agua, con su penetrante e incontrolable carácter líquido y su implícita amenaza de violencia súbita y final, la mejor forma de representar los tiempos convulsos. 
El agua como inestable medio que puede ser navegado - a veces con gran dificultad o incluso otras tan solo resistido - y donde sobretodo se puede sucumbir confiere a la imagen que protagoniza algo de travesía, de anhelo de tierra firme y nueva más allá del estruendoso oleaje del ahora...
Como supongo que a muchos de los que nos dedicamos a esto, he tenido por el momento que resolver ya algunas imágenes que tenían la crisis como pivote central del artículo que ilustraban.
La última que hice es la que inauguró este blog hace un par de meses y donde la crisis era una gran tormenta que empezaba. Las otras dos que muestro aquí son dos enfoques distintos de ese mismo tema.
Por un lado, la imagen de la pareja en el barco, que fue publicada ya hace algunos meses en una revista norteamericana llamada Worth Magazine cuando en los titulares de portada la palabra CRISIS ya se escribía en caja alta, era para un artículo que se preguntaba como podía responder la cultura popular a la crisis, y a mi se me ocurrió representar esa especie de inconsciencia autocomplacida y narcisista que parece convertir la realidad en espectáculo y que puede impedirnos darnos cuenta del cariz real de la situación.
Por otro lado, la segunda imagen, la del marinero alejándose de una lluvia de bastos, era para un artículo de psicología de El País Semanal que planteaba las crisis como oportunidades. Se puede jugar un poco a las diferencias con ella y otra imagen mía publicada en este mismo blog...

2 comentarios:

Davido dijo...

Hola Pep, gran trabajo el tuyo y gran conferencia la que diste en Valencia, divertida y con mucho sentido, a la altura de tu trabajo.

Seguiré de cerca el blog...Por cierto, Lo que comentas de jugar a las diferencias con la imágen de la lluvia de bastos, tiene algo que ver con algo que citaste en la conferencia? si es así, me parece que la otra imágen pertecene a la serie "Chinoiseries", 3ª imagen...

Saludos

Pep Montserrat dijo...

Gracias, Davido.

Me alegra que lo pasaras bien y encontraras algún sentido a lo que dije y mostré. Al fin y al cabo, mi objetivo era precisamente ése: no aburrir a la platea pero tampoco banalizar los contenidos de la charla... Me alegra saber, pues, que se recibió así desde ese otro lado.

Un saludo,

P.

PS: Y jugaste a las diferencias, también... ;) te parece bien, claro...